Etiquetas

Denunciar abuso

Ir al contenido principal

Agujeros vacíos

 


El lunes por la mañana sus ojos se abrieron antes antes de que sonase el despertador y se levantó rápidamente de la cama. Hacía una semana que había apagado la alarma de su reloj, en la mesita de noche, al no tener que preocuparse de horarios para ir a trabajar, pero esa mañana era distinta.

Lleva tiempo imaginándose una nueva vida en el mundo laboral, pensando en un cambio radical y cambiar de trabajo, pues el que ejerce ahora mismo es la causa principal, sumada a varios temas personales, que le han llevado a este estado de ansiedad y estrés. Este amanecer era uno de los primeros pasos hacia ese cambio.

Durante la tarde del domingo había concertado una cita con una amiga para que le presentase a alguien que trabaja en el sector al cual se quiere dedicar y ese encuentro fue el motor que le dio las energías para levantarse de la cama y salir a comerse el día. Ese encuentro se convirtió en aire fresco para sus pulmones y adrenalina para su mente.

Tras la larga y producto a reunión se dirigió a uno de los centros que tramitan la documentación necesaria para ese puesto de trabajo, aunque para agilizar ese proceso y que no se dilate en el tiempo, tras recibir la información e impresos necesarios para la solicitud, optó por pedir una cita en Madrid, saltándose así meses de espera. Ya estaba planeando en su cabeza el viaje para el día de la cita en la capital. Cuando su emoción estaba en un estado de clímax, un compañero le aportó nueva información sobre la gestión de citas en el departamento madrileño y todos sus planes cambiaron. No había contracción temporal entre realizar las gestiones en su ciudad más próxima a hacerlas en Madrid.

Cubrió todos los impresos que le entregaron y fue a recopilar durante la tarde el resto de documentación necesaria para poder realizar todos los trámites al día siguiente nada más despertar. 

A pesar de tratarse de un lunes lluvioso ocupó todo el día en la lucha por ese cambio personal en su vida laboral, pero una vez había dejado todo listo y haber regresado a casa se vacío por dentro y algo en su interior, sin saber porqué, le arrebataba el aliento y le causa a sensaciones de agobio y dolor de cabeza.

No había gestionado ese tiempo libre. Se había saltado alguna actividad que tenía marcada como propósito diario... no supo como llenar ese agujero vacío.

Comentarios