Miro por el retrovisor y no me reconozco.
He aprendido a ver las cosas positivas de todo, sin forzar el pensamiento me sale innato, como si siempre hubiese sido así.
En el fondo del armario esta perdida y olvidada la fusta con la que todos los días y por cualquier cosa usaba para flagelarme por todo.
Antes me autocriticaba y autocastigaba mentalmente, ahora me autoanalizo y busco el porqué y lo corrijo. Sabéis qué? No hay nada!!! Era yo mismo buscando el fallo donde realmente no lo hay. Soy yo y soy así. No estoy ofendiendo ni molestando a nadie, es mi forma de ser y ahora aprendo a vivir (o convivir) conmigo mismo.
Soy feliz, he creado hábitos buenos; lectura, paseos, conversaciones, tiempo para mi gente y tiempo para mi.
Además he retomado contactos con los que hacía tiempo que no hablaba!!!
La felicidad propia no cuesta nada, es gratis!!! A veces sale de forma natural y otras veces hay que trabajar un poco (como en mi caso), pero es muy reconfortante y gratificante.

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